Viernes de Verano
Ya hace unos tres años o quizá un tiempo mas, los viernes de verano se han vuelto algo increíblemente inolvidables, y por favor, inolvidable no quiere decir precisamente algo bueno, el comentario es porque asociamos siempre esa palabra a algo positivo, pero jamas asocie también esa palabra a algo positivo absolutamente. Los viernes de verano simplemente me traer tanta felicidad, como tanta tristeza, me pasaron cosas increíbles y hablo en pasado precisamente, porque cierro una etapa tan larga y tan fuerte para mí, que me da escalofríos en esta calurosa noche. Fue precisamente hoy un día de sentimientos encontrados, donde agradezco profundamente a Dios por ponerme personas en el camino donde me hacen dejar el pensamiento en circulo que a veces en periodos de crisis atormenta, pensamientos que debería decir, ¡Oye! ya basta, levántate (otra vez) y sigue. Quiero dejar la nostalgia y ese recuerdo que me lleno de ilusión y a la vez de tormento, ese viernes y periodos de veranos donde estúpidamente me llenaba de esperanza, ilusión y consuelo en mi cabeza, de mis propios pensamientos, el "paciencia, ya estarás en paz y tranquilidad con el mundo y su alrededor" el "todo se pondrá en su lugar como corresponde" el, "ya despertaran las otras almas y podrán ser libres cada una en sus propios tormentos". En fin, consuelos que debí despertar hace muchos años y darme el remezón que merezco e indicarme que eso nunca ocurrirá, pero más vale tarde que nunca despertar (o al menos ese consuelo dicen).
Cruel Summer definitivamente escucharla me da un consuelo de que no fui la única, ni la primera ni la última.
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