Para mi

 Discúlpame por hacerte creer que tu felicidad dependía de alguien más. Discúlpame por las veces que te dejé ir a dormir llorando y con el corazón roto. Perdón por no enseñarte lo que realmente vales, por permitir que tú amor propio estuviera en el suelo tanto tiempo. Perdóname por tantas noches en las que dejé que te sintieras insuficiente. De verdad lo siento. Tú eres lo más bonito qué hay en la tierra. Eres fuerte y vales más de lo que piensas. Lamento no haberlo dicho antes. Perdón por eso 

-Víctor Hernandez. 



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