Incertidumbres Jamás Resueltas


En el andén de trenes ocurrió un pequeño accidente, de una tecnología extraña se cerraron puertas transparentes donde dividieron el andén, no sabía qué ocurría y debido a que, de repente llega ese chico de pelo negro ondulado y ojos grandes a quien no veo hace meses, informa a la multitud y a la vez a mí que todo estará bien, solo se cayó la carcaza de un celular (mío) al riel de trenes donde también es peligroso acercarme y necesita que estemos bien y conservemos la calma 
 (nunca saco su mirada en mis ojos de su comunicado) una vez rescatado lo material él se dirige a mi donde empezamos a caminar y conversar un tema que no recuerdo, lo acompañe a su lugar de trabajo donde hacía muchas actividades diferentes (de todo un poco) y siempre prestando un servicio a los demás, se acercó a una máquina de coser donde desconocía que tenía el talento de crear prendas de vestir. 

Un poco sorprendida de todo lo que sucedía y también con la extrañeza de encontrármelo en circunstancia tan extrañas y sin ningún pensamiento hacia el donde desearía verlo, choca su cuerpo con el mío, uno al lado de otro, me dice: “te espere tanto... y nunca te diste cuenta de lo mucho que me gustabas”; me quede en silencio y muy sorprendida, a la vez entendiendo que todo era demasiado tarde, no sé porque. Pensé en ir corriendo a mi casa para poder pensar en una respuesta rápida lo cual lo hice (una parte importante de mi vida antes mis ojos)... tarde unos minutos más.

Cuando me quise acercar a él una vez más para decirle que yo aun sigo pensando en alguna posibilidad donde podríamos cambiar nuestras vidas, se había ido, quizá para siempre.

Siento a veces la curiosidad de saber qué haces.



Comentarios

Entradas populares de este blog

Mi Boulevard

Víspera de Navidad

Mañana Es Un Nuevo Día