¿A quien confiaste tus secretos?
¿Puede haber hombres que le guste ver llorar a las mujeres? Creí que no, en el momento de observar los que han rodeado tu vida o circunstancias de ella, son cortantes, nerviosos y torpes, constantes reacciones como esas. Creo qué hay que tener un valor y confianza del porte de la cordillera o más, para atreverse. Pero últimamente la intuición dijo que era como dar el premio mayor, el ego del hombre llega más arriba de las nubes y es algo que el subconsciente goza. Cuando te explotan los ojos y no hayas como frenar, es una pena donde el corazón se parte por sentir como se triza cada lugar y rincón de él. Porque sabes que en el fondo nunca te entenderá y la explicación entre lágrimas, respiraciones profundas y el llanto desesperado, sabes en el fondo, no llegará a nada. Lamentar y el arrepentimiento constante de cada dolor que no pudiste contener, de cada dolor que nadie empatizo ni pretende empatizar. Sentimientos que hacen perder la fe.